September 13, 2006

Benedetto à Monaco di Baviera

Estuve en Munich la semana pasada, hasta un día antes de que apareciera por allí Benedetto. No puedo dejar de comentar estas impresiones:

* Una organización de lesbianas & empresarias hizo transmitir por las pantallas de las estaciones de metro la más cordial bienvenidas a todos los fieles que llegaban a la ciudad, con ocasión de la visita papal, al tiempo que se recordaba la importancia de respetar otras costumbres. Qué lejos me sentí de aquellas manifestaciones desagradables y boicoteras que presencié en USA, Canadá y Suiza, en tiempos de JP2.

* 24 horas antes de la llegada de Benedetto, la ciudad estaba tan tranquila, como si no fuera a pasar nada. Qué lejos me sentí de aquellas multitudes mexicanas que se conglomeraron en el Zócalo un día antes de la llegada de JP2 para verlo pasar.

Y de plantear esta perplejidad: si la religión es algo privado, de acuerdo a lo que hemos aprendido últimamente, ¿por qué esa necesidad de comercializarlo todo, de souvenirzarlo todo? Asomarse por Lourdes es desastroso; los alrededores de El Vaticano patéticos, y aún más por las estafas a manos de los vendedores, establecidos o callejeros; Altötting parece también una tienda pía rodeada de casitas...

Insatisfechos con haber convertido al Papa en una popstar, ahora también se le vende en figuritas casi Playmobil.
Foto: FAZ

Benedictus dixit

Excerpts from Three Stages in the Program of De-Hellenization, by Benedictus delivered to scientists at the University of Regensburg.

Modifying the first verse of the Book of Genesis, John began the prologue of his Gospel with the words: "In the beginning was the logos (and the logos is God)".

God acts with logos. "... not acting reasonably (syn logo) is contrary to God's nature", said Byzantine emperor Manuel II Paleologus (1391).

Is the conviction that acting unreasonably contradicts God's nature merely a Greek idea, or is it always and intrinsically true?

Nota bene: The intention here is not one of retrenchment or negative criticism, but of broadening our concept of reason and its application.

September 12, 2006

De Henry Miller

Debo, como en otras ocasiones, al inigualable Lucas la lectura de The Colossus Of Maroussi, de Henry Miller, que apenas comienzo. Más abajo transcribo un párrafo mordaz (desgraciadamente no tengo la versión inglesa)...

Como sucede también con Victor Hugo, resulta muy desconocida su magnífica obra plástica, que puede verse y comprarse en www.henrymiller.info. Aquí está su litografía Going South To Mexico.


"Comimos excelentemente en una plaza, y luego al anochecer tomamos el coche hacia Atenas. En el curso de la conversación con algunos compañeros de viaje, un griego que volvía de Estados Unidos me saludó jovialmente, llamándome hermano americano, y comenzó un irritante y estúpido monólogo sobre las glorias de Chicago, en donde dudo que hubiera vivido más de un mes. El quid del asunto estribaba en que deseaba ávidamente regresar a su hogar -entiéndase Estados Unidos-; encontraba a sus compatriotas ignorantes, sucios, atrasados, ineficientes, etcétera. Durrell lo interrumpió una vez para preguntarme qué idioma hablaba ese hombre; nunca había oído hablar a un griego esa clase de inglés. Mis anteriores interlocutores estaban ansiosos de saber qué emocionaba tanto a su extraño compatriota. Habíamos estado hablando en francés hasta la llegada de ese tipo dominado por estúpidos deseos. Les dije que ese hombre era un ignorante. Entonces el griego me preguntó qué idioma estaba hablando. Cuando le dije que era francés, contestó: "No conozco esos idiomas; con el inglés me sobra... Soy de Chicago". Aunque no intenté ocultar mi falta de interés por sus historias, insistió en no dejar de contar nada de su vida. Me dijo que iba ahora a un pequeño pueblo de montaña donde vivía su madre, de la que quería despedirse antes de partir. "Fíjese lo ignorantes que son estas gentes -añadió. He hecho todo el viaje desde Chicago con una bañera para mi madre; la he instalado con mis propias manos. ¿Cree usted que lo han apreciado? Se rieron de mí, dijeron que estaba chiflado. No les gusta conservarse limpios. Ahora bien, en Chicago..." Presenté mis excusas a los otros viajeros por la presencia de ese idiota. Les expliqué que en eso convierte América a sus hijos adoptivos. Todos ellos se rieron de buena gana, incluso mi descarriado griego, que no había entendido ni una palabra de lo que había dicho, ya que hice mi observación en francés. Pero ya fue el colmo cuando el imbécil me preguntó dónde había aprendido inglés. Cuando le contesté que había nacido en Estados Unidos, me replicó que nunca había oído hablar un inglés como el mío; lo dijo que una forma que parecía indicar que la única clase de inglés que valía la pena hablar era su jerga de matadero".

September 11, 2006

September 9, 2006

Jazz Berlin


Jazz Berlin.

Bodenmuseum


Dos aproximaciones al pintor del Bodenmuseum con un rollo Ilford.

Bajo el cielo de Berlín con Wim Wenders

Wow! Estuve todo el día de hoy, sábado, con/junto a/cerca de Wim Wenders. Fue algo completamente inesperado y, por lo tanto, estupendo.

Resulta que RoCo me invitó, por considerarme una persona VIP, a la zona VIP de Dropping Knowledge (
www.droppingknowledge.com). Lo curioso es que en esa ONG hay personas VIP, VIP Plus, VVVIP, etcétera. Así que, en definitiva, éramos los menos importantes allí.

Llegué a Bebelplatz, donde los nazis quemaron los libros prohibidos, y entré sin problemas, porque las listas también me consideraban una VIP. Aunque había husmeado un poco por la página, no sabía bien a bien qué esperar.

Y lo primero que veo es a Wim Wenders platicando, a unos metros de mí, muy quitado de la pena, con el pelo bastante crecido, camisa y tenis rojos, saco de lana muticolor. Buen inicio. Tomo asiento y Wim Wenders se deja venir hacia mí. Hubiera querido tener dos cosas en ese momento: mi cámara y un Cuestionario Proust o, al menos, el cuestionario de "La Tempête". Pero nada.

Como no soy hombre de autógrafos, tampoco quise pedirle uno. Me limité a levantarme y descubrir que es muy buena gente: fotos, chistes, autógrafos, bromas, un tipo simpático y muy cool. Hasta las 6pm estuvimos allí, cerca, sin hablarnos. No lo abordé. Me limité a pensar que estaba bajo el cielo de Berlín con Wim Wenders sin mi cámara, sin un Cuestionario Proust, y sin medio gramo de imaginación.

Finalmente terminó la mesa redonda de Dropping Knowledge y me acerqué a él. Me pidió que le recordara el título de su película berlinesa y angelical en español, hablamos sobre la Universidad Humboldt y disfruté esos momentos, a pesar de la estupidez que se había apoderado de mí. La mamá de RoCo nos hizo furtivamente fotos, que espero recibir irgendwann.

Wim Wenders se despidió de nosotros y se fue a platicar con Willem Dafoe. Había pintado ositos berlineses con alas en la mesa. Como arreciaba el frío, tomé la manta que abandonó allí, me cubrí y nos fuimos.

Wow! Hoy fue un buen día bajo el cielo de Berlín.

September 8, 2006

Adieu André

Entre otros muchos recuerdos que dejó André Agassi, tengo para mí que el mejor partido de tenis que he presenciado en mi vida fue el que disputara contra James Blake en el US Open del año pasado. No recuerdo haberme apasionado tanto frente al televisor por un deporte que (¡patéticamente!) no practico.

André Agassi, 2006.

Agassi, MacGyver

September 6, 2006

Política futbolizada

Estoy en la Biblioteca de Filosofía y Teología de la LMU en Munich, cuando me encuentro, entre los estantes aristotélicos, a Manfred. Hablamos de política mexicana, tras la resolución del Trife.

Me han impresionado esas fotos de simpatizantes de AMLO con el rostro desfigurado y lágrimas en los ojos. Nunca había visto rostros como ésos en el escenario político mexicano, sólo en los estadios. Recordé a las inglesas desmayándose histéricamente en los conciertos de The Beatles. Este año, algunos han vivido la política como si se tratara de (algo tan importante como el) futbol o el rock.

Foto: El Norte

Paris, Berlin: bikes


Two bicycles, one man, by Doisneau (Paris)
Two men, one bicycle, by Römer (Berlin)

September 1, 2006

Mancos de tildes


Estas pasadas setenta y tantas horas sin un teclado decente -es decir: que incluyera tildes- me hizo pensar en la (im)posibilidad de escribir algo valioso sin una sola tilde: digamos un ensayo, un cuento, una novela, un tratado literario, o al menos una historieta corta, algo de valor, no un simple divertimento bloguero como el presente.

A saber... Supongo que se trata de una simple estratagema barata o, para no ser pesimistas, de una especie de ejercicio de creatividad y de agudeza visual. Algo como eso de afanarse escribiendo frases que puedan leerse empezando por adelante o por el final.

Por estos lugares anduvo contando Jorge Volpi (¿o fue David Toscana? Creo que fue David quien lo contaba...) que alguno de sus amigos se propuso escribir una novela entera sin un solo adverbio terminado en "-mente", y otros ejercicios de esa calaña.

Desbarrancar las tildes es andar jugando con granadas, como este niño retratado por Diane Arbus. El gesto es un perfecto remedo de las tripas retorcidas para esos quisquillosos, amantes, defensores y apologetas del tildar. Como yo.

August 30, 2006

August 29, 2006

Madera noruega

Visité la semana pasada una exposición sobre arquitectura noruega hecha con madera. Lo que me llamó más la atención fueron un puente peatonal y un mirador. Construyeron el puente a partir de un esbozo de Leonardo da Vinci sobre la carretera que va de Oslo a Estocolmo. Aunque ruedan por ahí algunas maquetas de los diseños leonardescos, ésta es la primera construcción funcional (aunque de menores dimensiones).





Stegastein es un fiordo en el condado de Sogn og Fjordane. El fiordo Sognefjord se introduce un poco en este condado, y allí construyeron el mirador.


August 28, 2006

Nuevo sistema planetario


Me gusta la idea de estrenar sistema planetario. No soy nostálgico, no compongo baladas a Plutón, ni lo despedí con serenata, tampoco envié melancólicos globos aerostáticos. En el futuro podré contar a los niños nacidos a partir de esta semana que vengo de un sistema planetario que ya no existe, como los armenios de hoy que nacieron rusos, los islandeses nacidos daneses, o los macedonios nacidos yugoslavos pertenecen también a países recientes.

Habría aplaudido si los astrónomos de la Unión Internacional Astronómica hubieran sido más bonachones estos días en Praga para que pudiéramos incluir en nuestro sistema solar, en calidad de planetas, algunos cuerpos del Cinturón de Kuiper. Sobre todo –y ésta es mi debilidad astronómica más reciente, después de haber presenciado, desembarazándose de las aguas del Mediterráneo, un inmenso gajo de luna carmesí– sobre todo, digo, habría querrido que pudiéramos contar entre los planetas a ese objeto transneptuniano clasificado como 2003EL61, y que familiar, cariñosamente llaman Santa, porque lo descubrieron poco después de la navidad del 2004.

Habríamos acabado de una vez con la dictadura de la esfera.

August 26, 2006

"Cumbiera intelectual"

Kevin Johansen (Alaska, 1964) escribió una canción idónea para quienes estudian algo poco conocido, tipo letras o filosofía... Está en su álbum Sur o no sur, título de ecos hamleteanos.

La conocí en una bailanta todo apretado
Nos tropezamos pero fui yo el que se puso colorado
Era distinta y diferente su meneada
Y un destello inteligente había en su mirada...

Cuando le dije si quería bailar conmigo
Se puso a hablar de Jung, de Freud y Lacan
Mi idiosincracia le causaba mucha gracia
Me dijo al girar la cumbiera intelectual
Me dijo al girar... esa cumbiera intelectual...

(“Jung, Freud, Simone de Beauvoir, Gothe, Beckett,
Cosmos, Gershwin, Kurt Weill, Guggenheim...”)

Estudiaba una carrera poco conocida
Algo que ver con letra y filosofía
Era linda y hechizera su contoneada
Y sus ojos de lince me atravesaban

Cuando intenté arrimarle mi brazo
Se puso a hablar de Miller, de Anais Nin y Picasso
Y si osaba intentar robarle un beso
Se ponía a leer de Neruda unos versos
Me hizo mucho mal la cumbiera intelectual
No la puedo olvidar... a esa cumbiera intelectual

(“Paul Klee, Ante Garmaz, Kandinsky, Diego, Fridha,
Tolstoi, Bolshoi, Terry Gilliam, Shakespeare William...”)

Si le decía “Vamos al cine, rica”
Me decía “Veamos una de Kusturica”
Si le decía “Vamos a oler las flores”
Me hablaba de Virginia Wolf y sus amores
Me hizo mucho mal la cumbiera intelectual
No la puedo olvidar... a esa cumbiera intelectual...

Le pedí que me enseñe a usar el mouse
Pero solo quiere hablarme del Bauhaus
Le pregunté si era chorra o rockera
Me dijo “Gertrude Stein era re-tortillera”
No la puedo olvidar...

¡Yo no quiero que pienses tanto, cumbiera intelectual!
Yo voy a rezarle a tu santo para que te puedas soltar...
Para que seas más normal

(Jarmusch, Cousteau, Cocteau, Arto, Maguy Marin,
Twyla Tharp, Gilda, Visconti, Gismonti...)

Aprendí sobre un tal Hesse y de un Thomas Mann
Y todo sobre el existencialismo alemán
Y ella me sigue dando cátedra todo el día
Aunque por suerte de vez en cuando su cuerpo respira
Su cuerpo respira, su cuerpo respira

Yo no quiero que pienses tanto, cumbiera intelectual
Yo voy a rezarle a tu santo, para que seas más normal
Para que te puedas soltar...
¡Cumbierita, cómo la quiero...!

drums Zurdo Roitzner / bass Octavio Johansen / slide guitar Adi Azicri / percussion Lucas Oveja Espina / cumbiera voice Luciana Godoy / choir Juan Álvarez and Los Muñecos del Soho Porteño / saxos Andrés Cayo Reboratti / criollas, rain stick and vocals Kevin Johansen

August 25, 2006

More soccer

Soccer field (Munich)
Soccer game (Japan)

August 24, 2006

Agua y kippah

Tuve que estar ayer en la Nueva Sinagoga. Interesante pero tuve dos conflictos serios:

1. Al entrar y revisar la mochila, vieron que llevaba una botella con agua. ¿Tiene usted una botella? Sí, usted ya la vio. Nada, se queda callada. Tiene agua, agrego. A ver, déle un trago. Estuve a punto de preguntarle si me veía cara de palestino, terrorista o de nazi, estuve a punto de largarme y de preguntarle si trataba así a todos los visitantes. Además del tono despectivo de la alemancilla ésa, me molestó la ausencia de recursos civilizados, por no decir científicos, para comprobar si un líquido es inocuo (una barrita para el pH, por ejemplo). Abrí la botella, me llené la boca con agua y no me faltaron ganas de escupírsela en la cara, como hacen los elefantes o al más puro estilo gárgola. Fui educado. Me la tragué.
2. Entramos y nos piden a los hombres que nos pongamos una kippah, como signo de respeto, y lo que ya sabemos. No sé qué hacer. Reconozco que mi segundo apellido es de origen sefardí, y tengo motivos para pensar que el tercero también. ¿Pero por qué ponerse algo distintivo? A nadie que visite la Basílica de San Pedro, por ejemplo, se le pide que se cuelgue una cruz, sólo que vaya vestido con dignidad, que elija de antemano de su propio guardarropa algo adecuado según los criterios que allí establecen. Yo, como católico, muestro respeto en un lugar sagrado descubriéndome la cabeza: ¿no se me permite manifestar respeto según mis propias creencias, debo hacerlo según creencias ajenas? Fui tolerante. Me la puse.

August 22, 2006

Günter Gra·SS

Mi amigo R es no sólo lector de Günter Gra·SS sino, incluso, su amigo. En cambio, mi amigo F no lo ha soportado nunca, al grado de no terminar siquiera El tambor de hojalata. No sé. A Safran Foer le gustó tanto ese libro que bautizó "Oskar" a su niño genio-genial. Por mi cuenta, sólo leí Mi siglo, que me aburrió. ¿Será un trasvase en el tiempo de lo que intentó hacer Perec en el espacio? Ahora que leo al francés mucho me temo que sí.

Hace unos días Gra·SS adelantó haberse incorporado voluntariamente a las filas de la SS, durante la II Guerra Mundial. Tardó décadas en contarlo, y con razón está Alemania sobrecogida. ¿Le habrían dado el Nobel de haberlo confesado antes, habría tenido el peso intelectual que tuvo las últimas décadas, habría desembuchado ahora por razones de mercado?

¿Qué habrá sentido Gra·SS el año pasado, cuando recibió el doctorado honoris causa en la Freie Universität de Berlín junto con Imre Kertész, sobreviviente de un campo de concentración, cuyo Sin destino sí que me gustó?

La FAZ publicó esta tarde una carta que envió Gra·SS al alcalde de Danzig, ahora que su ciudad natal considera la posibilidad de retirarle la ciudadanía honorífica. He aquí un fragmento:
Sehr geehrter Herr Adamowicz,
ich danke Ihnen für Ihren Brief und für das Vertrauen, das Sie mir gegenüber auch in der gegenwärtigen Situation beweisen. Bevor mein jüngstes Buch, „Beim Häuten der Zwiebel“, öffentlich zur Kenntnis genommen werden konnte, hat die Meldung über eine zwar gewichtige, aber nicht den Inhalt des Buches dominierende Episode im Verlauf meiner jungen Jahre eine Kontroverse ausgelöst, die unter anderem die Bürger der Stadt Gdansk verunsichert und die zugleich für mich existentiell bedrohliche Ausmaße angenommen hat.
In meinem Buch, das meinen Lebensweg vom zwölften Lebensjahr an, dem Jahr 1939, erzählend beschreibt, berichte ich, wie ich mich in meiner jugendlichen Verblendung als 15-Jähriger zur U-Boot-Waffe melden wollte, doch nicht angenommen wurde. Anstelle wurde ich im September 1944 als annähernd 17-Jähriger ohne mein Zutun zur Waffen-SS eingezogen. Das geschah in dieser Zeit nicht Wenigen meines Jahrgangs. Die zwei Wochen militärischen Einsatzes vom Beginn bis gegen Ende April 1945 habe ich nur zufällig überlebt.
In den Jahren und Jahrzehnten nach dem Krieg habe ich, als mir die Kriegsverbrechen der Waffen-SS in ihrem schrecklichen Ausmaß bekannt wurden, aus Scham diese kurze, aber lastende Episode meiner jungen Jahre für mich behalten, doch nicht verdrängt. Erst jetzt, im Alter, fand ich die Form, davon in größerem Zusammenhang zu berichten. Dieses Schweigen kann als Fehler gewertet und - wie es gegenwärtig geschieht - verurteilt werden. (...)

I see her: esto no es un blog

El discutidero, el pensadero, el I.C.R. (I see her) son algunos precursores del blog:

"Juntando la antigua habitación de los viejos Echard con el pequeño comedor y añadiéndole la porción correspondiente de recibidor, inútil ya, y un armario para guardar las escobas, Phillipe y Caroline Marquiseaux obtuvieron una estancia más bien grande que han convertido en sala de reunión para su agencia: no acaba de ser un despacho, sino, inspirada en las más recientes técnicas de brain-storming y de grupología, una habitación que los americanos llaman una "Informal Creative Room", en abreviatura: I.C.R., y en lenguaje familiar I see her; los Marquiseaux, por su parte, la llaman su discutidero, su pensadero o, más bien, teniendo en cuenta el tipo de música que se encargan de promocionar, su popería; en ella se definen los grandes ejes de sus campañas, cuyos detalles se resolverán ulteriormente en las oficinas que ocupa su agencia en la planta diecisiete de una de las torres de la Défense".

(Inicio del capítulo XLI, "Marquiseaux, 3", de La vida instrucciones de uso).
Foto: Georges Perec


August 20, 2006

"Volver", de Almodóvar

Me gustó:
1. La secuencia de Sole que corre por la casa y cómo se detiene en seco en el umbral del patio, donde están los hombres. Esa luz que ilumina fugazmente su rostro es insuperable. ¿Aparece George Clooney por ahí?
2. La imagen final de los molinos en serie, en recuerdo de Don Quijote (Volver se filmó en Puertollano, ciudad manchega), y el auto rojo que se arrastra por la carretera.
3. Raimunda limpia de nuevo con el mismo desparpajo que la primera vez el cuchillo.
4. La imagen inicial de la lápida cubierta por finísimas agujas secas de conífera.
Detesté:
1. El encuadre fijo de Paula cuando cuenta cómo se defendió de Paco.
2. El encuadre del momento en que Paula y Raimunda abren el restaurante de Emilio, pues me hizo recordar aquellas pésimas películas mexicanas de los años 70.
3. En ocasiones, la música no acompaña sino que se superpone a la imagen, haciendo obvio el inmediato desenlace de ese fragmento.
4. El parecido de Paula con Ronaldinho, cuando se arregla para atender la fiesta del equipo de filmación.

August 19, 2006

(No) Temer al terrorismo

El 10 de marzo del año 2004 decidí que al día siguiente viajaría a Madrí no en tren sino en autobús. Llegué a Madrí poco después de los bombazos. "Hoy es el único día que no se debe ir a Madrí", me dijo el conductor del autobús.

Descendí del autobús a la calle, y de la calle descendí aún más a los subterráneos del metro. Arrastraba una maletita negra enllantada. Mientras revisaba la ruta, se me acercó una señora y me preguntó si necesitaba ayuda. No se atemorizó, a pesar de la maletita, a pesar de las barbas. Para mí, esa señora es una heroína que supo sobreponerse al mecanismo del terrorista, que quiere hacernos a todos temer, sospechar, recelar de los inocentes. Entré al metro, y todos me veían con suspicacia, no despegaban sus ojos de mi maleta, me vigilaban como se vigila cada movimiento de la mujer cuya belleza nos ha cautivado, y en ese momento me sentí víctima del mecanismo terrorista: yo era también un sospechoso por andar con una maleta, embarbado. La señora se había metido en otro vagón, no había quién confiara en mi inocencia.

Anoche estuve en Düsseldorf, y empecé a sospechar de un árabe de mala pinta. Mis sospechas eran pura mala leche. Y aunque hablaba perfecto alemán, me estremecí cuando comenzó a hablar por el móvil de terroristas, y luego mudó al incomprensible árabe. Observé que otro hombre también le miraba más con lanzas y menos con serenidad.

Me subo al tren, dirección Behlín. Prendo el noticiero, y dicen que hacía unas horas habían encontrado dos maletitas negras con bombas, en la misma ruta que seguía yo en ese momento, pero en la dirección contraria. Eso fue en Dortmund. No pude dormir esos minutos, hasta llegar a Dortmund. La tranquilidad de la estación me pareció sobrecogedora, como si allí no hubiera habido un solo problema. Sólo había cinta alrededor de una banca. Curioso. Me dormí.

Llegué a Behlín, a la estación central de trenes. Mientras espero el tren ligero para llegar a la casa retumba en la estación una carcajada, luego otra, luego una tercera. Los héroes no se inmutan. Yo sí. Y aún más cuando aparecen cerca de mí tres árabes. Me alejo y me voy al otro extremo del andén. Andan de muy buen humor, ríen, bromean. Uno en particular es bastante feo: me da la impresión de que lo han desfigurado a propósito: ¿alguien lo habrá torturado? Intento tranquilizarme al ver que traen sólo lo puesto, nada más. Se acercan junto con el trenecito, y se meten al siguiente vagón donde estoy yo.

Triste, fatalmente me doy cuenta de que ya soy una víctima más, que recelo de los inocentes y de que cualquiera como yo puede encontrarse a Osama Bin Laden en la calle, en el metro, como la historia de aquel canadiense que nos contara Pablo Soler Frost, de un señor que lo vio, lo atropelló, exigió la recompensa, y fue trasladado a la estación de policía, mientras una ambulancia se llevaba al pobre atropellado a un hospital.

Temer al terrorismo es ser una de sus víctimas.

38.5


Hace 38.5 años encontraron a Neal Cassady junto a una vía ferroviaria en San Miguel de Allende. Estaba en coma. Había estado la noche anterior en una boda. Salió de allí, bajo una lluvia torrencial. Lo trasladaron a un hospital. Murió unas horas más tarde, el 4 de agosto.

Inspiró el personaje de Dean Moriarity, de la novela On The Road, de Kerouac.

"Twenty years of fast living--there's just not much left, and my kids are all screwed up. Don't do what I have done", le confesó con fatalidad a Walter Cox.

Un personaje, doblemente dicho.

Foto: Neal Cassady & Jack Kerouac, by Carolyn Cassady.

August 10, 2006

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