October 4, 2007

Cultura y barbarie

Preocupado por la edificación de un entorno adecuado, Hitler revisaba con el ojo izquierdo los planos de su arquitecto Speer o los modelos de Breker, mientras con el derecho estudiaba la Solución Final. Esto se sabe y R. Polansky ha sabido retratarlo con inteligencia en The Pianist.

Pero no sólo el nazismo se perdió en la confusión Cultura-Barbarie. También en la católica y española Cuba del siglo XIX, por poner un ejemplo, la encontramos. Mírese la recomendación de leer un sainete picaresco junto a la descripción inhumana de las esclavas (Diario de la Marina del 3 de febrero de 1846, año 3, número 34, página 4).


Un ensayo estremecedor sobre la esclavitud abundante en material gráfico como éste es el de Emilio Castelar.

4 comments:

Rodrigo said...

Pero no sólo el nazismo se perdió en la confusión Cultura-Barbarie. También en la católica y española Cuba del siglo XIX: Absolutamente.

Anonymous said...

No comparto esa visión de los hechos. "católica" y "española" denotan una connotación peyorativa de la imagen histórica del Imperio y, entre otras cosas, reducen y comparan los grandes logros de España con los del nazismo (sic.). ¿Acaso no hubo exclavitud en Cuba antes y después de España? ¿Se puede decir que España favoreciera ese trato cuando, precisamente ella, lo combatió sin tregua?

Entiendo la buena intención de quien desea contar la verdad; pero, si por un anuncio de tres renglones publicado en un diario cubano de hace dos siglos se van a sacar conclusiones de lo que fue la impronta española durante cuatro siglos de soberanía mundial, mal vamos. Además, esto sólo favorece a los enemigos de la patria, que ahora están muy gallitos y quieren verla partida en mil pedazos (cuando no desean hacerla volar por los aires). No entiendo este revisionismo y me duele la campaña de descrédito dirigida contra España.

Aquí teníamos una idea muy diferente de Hispanoamérica. Creíamos en el afecto mutuo, en el respeto recíproco que nos merecíamos América y España. Últimamente observo que todo es una gran mentira: nuestros hijos, nuestros hermanos, carne de nuestra carne, los mismos que habitan aquí en otra región lejana se han vuelto locos.

Veo lo que está pasando en Venezuela, en Bolivia, en Colombia... es muy triste. Pero, allá cada cual con el destino que escoge.

Un saludo desde Madrid,
Rafael.

Enrique G de la G said...

Rafa: tranquilo. Estás extrapolando las cosas. Ni estoy comparando a España con el nazismo, ni mucho menos orquestando una campaña difamatoria contra nadie. Estoy simplemente observando cómo pueden convivir la cultura y la barbarie en un mismo recinto cultural. El ejemplo de los nazis lo puse porque vivo en Alemania, y el de Cuba porque me lo encontré casualmente.
Espero que estés muy bien. Un abrazo.

Anonymous said...

Hola, Enrique:

La campaña de difamación existe, aunque no quise decir que tu formaras parte de ella. Mis disculpas si entendiste lo contrario. Te lo explico cuando nos veamos.

Un saludo,
Rafael.

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